Me vuelve loca la idea de recuperar un mueble viejo y desfasado, para transformarlo en una nueva pieza llena de vida y personalidad. En la red pueden encontrarse auténticas maravillas que ejemplifican perfectamente lo que os digo, no sólo por su recién adquirido nuevo look, sino porque en ocasiones el cambio viene acompañado incluso de nuevos usos para los que en principio fueron creados. Y claro, las transformaciones que llaman poderosamente mi atención suelen ser siempre las más osadas.
Sirva de ejemplo esta vitrina de diseño clásico aunque modernizada a tope con un intenso color amarillo. Super divertida para guardar la ropa en un cuarto infantil!
Una mesita de líneas simples cobra protagonismo
forrando los cajones con papeles en tonos coordinados.
Viejas taquillas y casilleros de aire industrial se integran en el hogar
como librerias o mesitas auxiliares.
Unas sillas de estilo clásico pueden renovar por completo su aspecto
eligiendo una alegre tela para re-tapizarlas.
Se le puede agregar personalidad a una cómoda de diseño básico
con solo escribir (a mano alzada, pintando con plantillas, o incluso con stickers) en su frente de cajones y cambiarle los tiradores.
Un viejo carrito de metal queda renovado por completo con un poco
de pintura (funciona muy bien la pintura en spray)
y unos bonitos papeles estampados.
Los muebles de mimbre suelen tener un aspecto desfasado
que desaparecerá al instante con sólo aplicarles una mano de pintura.
Y con algo tan simple como pintar sólo las patas de una sillas blancas,
mirad lo que se consigue! Son preciosas!
Pintando la trasera de una estantería en colores vibrantes
(o suaves; esto va al gusto) y la transformación es total!
Por cierto, podréis encontrar muchas más imágenes